Nunca antes me había parado a pensar porque razón me gustan. Ahora sé que lo que me gusta de ellas es su caparazón. Les protege los órganos internos y no pueden quitárselo, morirían.
Yo debería haber nacido tortuga. Me falta algo en la espalda que se una a mi columna vertebral y mis costillas... que me haga más fuerte y que me proteja los órganos internos. Que me proteja... y me permita permanecer sin respirar largo tiempo, para que, a la vuelta de la hibernación, vuelva a ser yo, con la fuerzas, las ganas y la sonrisa de siempre.
Es una pena... ni tengo caparazón, ni hay nada ni nadie que me proteja. Al contrario... estoy en carne viva, débil y sola... ¿alguién da más?.
Necesito desahogo. Necesito cosas que no están, a día de hoy, a mi alcance.
Mi cabeza esta llena de preguntas, sin respuesta, que nadie más que yo puede contestar, pero que ahora mismo no puedo responder... ni puedo, ni sé si quiero hacerlo.
Mi cabeza esta llena de agua turbia, pero poco a poco, aunque duela, moje y queme... voy vaciando.
Mi cabeza esta vacía... no sé nada. Y escuece, pica, jode, cansa, duele, araña, pincha, ahoga, golpea...
Mi cabeza esta llena de rabia...
No hago esto por nada, ni porque necesite compasión o palabras de aliento... no las quiero, ahora no. Sólo necesito entender qué pasa, saber dónde tengo que ir, o dónde buscar, encontrar un pila para la linterna...
Duracell, por favor.
Miss Monroe :)
1 comentarios:
Sabes mejor que nadie que la tienes...
y no estas sola (nunca)
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