
A veces, lo que más se necesita es imaginar un mundo distinto al que pisamos con nuestros piececitos cada día... imaginamos que nos gustaría tener una serie de cosas de las que carecemos hoy por hoy, y que probablemente nunca tengamos;
Ay, mama, yo quiero: un coche, una vespa, un chalet en una gran playa, un armario sin fondo, zapatos a granel, un viaje a Miami cada mes, un yate, unos cuantos caballos, perros, pájaros, una piscina, un chofer, codearme con lo mas cool, ir de fiesta en fiesta, comprar en las boutiques más exclusivas, pasear el limusina (...)
Ah, pero por la peluquería no te preocupes, seguiré siendo la de siempre.
Todo eso, sin olvidarme de que también necesitaría tener: a mis amigos cerca, como siempre, un barrio como en el que vivo ahora, mi rincón especial para sentarme a leer a diario, mi estante con mis velas, mis cuadros en mi pared, un sillón tan confortable como el actual, sentir la mano de alguien sin pedir ayuda, cruzar la calle y encontrarme con mis amigas, y que la gente que quiero me llame sin ninguna razón ...
Y es por eso que no se sabe parar cuando nos ponemos a imaginar las "cosas" que nos gustaría tener y vivimos sin ellas, y al final terminamos añadiendo a nuestra enorme lista casi todas las que poseemos (que follón).
Me quedo como estoy, aunque si, soñar sueño (por las noches), y actuar para cambiar a mejor por el día y para todos (con Haití en la mente actualmente).
Miss Hepburn
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