Porque lo mejor es lo viejo
y sino que se lo digan a los que van de modernos.
y sino que se lo digan a los que van de modernos.
Siempre me han gustado las nuevas tecnologías, pero me inicié en cierto campo visual por la necesidad de plasmar lo que veo, siento y padezco.
Todo era(y es) mucho más emocionante gracias a la gran magia de no saber que había salido... hasta que los químicos te lo descubrían. Todavía recuerdo como si fuera ahora mismo aquel momento: después de haber cargado el rollo (manoseándolo al máximo, pese estar escuchando lo contrario), miraba por la mirilla de aquella máquina prestada (que aún tengo) una mañana de sábado. Pasado con éxito el primer paso de revelado... llegó el positivado. Desde que se hizo la toma (mínimo) pasaron 7 días hasta llegar a ese momento de gran incertidumbre donde los químicos bañaban el papel ...
Fue increíble, indescriptible y maravilloso. Maravilloso fue ver como, bajo aquella tenue luz roja, aparecía frente a mis ojos aquella imagen. Fueron unos minutos que nunca olvidaré, amigos de los megapixeles.
Lo más probable es que os parezca una autentica tontería, pero aquel momento me marcó, si, y cuando dudo porque estoy aquí, abro mi carpeta de fotografías, y veo esa primera imagen, resultado de aquel proceso... y no me queda otra que seguir.
Miss Hepburn

1 comentarios:
Ohhhhh Rosita q bonito!!!! la verdad esq es genial positivar, a la vez q frustrante muchas otras veces.....XARLY
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